VINOS

El área vitivinícola de la Serranía de Ronda se integra en la DDO. Málaga y Sierras de Málaga, localizándose en la zona más noroccidental de la provincia malagueña. Dentro del marco geográfico general de la serranía, la Depresión Natural de Ronda constituye la más occidental de las cuencas sedimentarias béticas, siendo su edad muy tardía, post-orogénica y por tanto, Neógena.

Son varias las referencias arqueológicas y documentales que aseveran la larga tradición de Ronda como tierra de vides y vinos. Desde las primeras, vinculadas a la numismática de la ciudad ibero romana de Acinipo (47- 44 a.C.), en el que se constata el tópico del racimo de uva en las acuñaciones monetales, lo que sin duda demuestra la importancia de la vid en la base económica de estas comunidades, hasta la existencia de restos de ánforas que tipológicamente se vinculan al vino o el propio topónimo de la ciudad. También resulta
destacable el Libro de los Repartimientos de Ronda y su Serranía por los Reyes Católicos (S XV) y sus referencias constantes al reparto de tierras de viñedos.

Aromas y personalidad para unos vinos que armonizan con una rica oferta gastronómica.

Buena parte de nuestra singularidad se debe a su situación particular en la latitud más meridional del arco mediterráneo. La diversidad geológica de nuestros suelos, junto a la altitud y las características climáticas configuran un escenario biodiverso que desarrolla vinos tintos, blancos y rosados con un gran despliegue de aromas y gran personalidad. Los vinos de la Serranía de Ronda, se elaboran con las variedades blancas Chardonnay, Colombard, Sauvignon Blanc, Gewürztraminer, Riesling, y Viognier; y las tintas Romé, Cabernet Sauvignon, Merlot, Shyrah, Tempranillo, Garnacha, Cabernet Franc, Pinot Noir, Petit Verdot, Graciano, Malbec, Monastrell y Tintilla de Rota.
Además, la Serranía de Ronda cuenta con un rico patrimonio gastronómico que abarca desde las recetas tradicionales y sencillas hasta la cocina de autor más exquisita. En este sentido, destacamos la fabricación de embutidos de cerdo ibérico, la elaboración de quesos artesanales con las razas autóctonas payoya y merina grazalemeña, los aceites de oliva virgen extra o los encurtidos de aceitunas de mesa. Sin olvidar nuestras excelentes mieles y castañas.